La Terapia Psicomotriz tiene como objetivo atender aquellas alteraciones de la expresividad del niño-niña que le dificultan la relación consigo mismo, con el entorno, con sus iguales, así como el aprendizaje, la comunicación y a la hora de abrirse al mundo.

Miramos al niño-niña como un ser global, es decir, tenemos en cuenta el plano afectivo, emocional, corporal, cognitivo y energético, favoreciendo así su desarrollo armónico.

Ampliamos la mirada con un enfoque sistémico, herramienta que nos ayuda a entender a las personas teniendo en cuenta su contexto y su sistema familiar.

Psicomotricidad Terapéutica

El pilar de Bizipen es la Práctica Psicomotriz Terapéutica, Preventiva y Educativa de Bernard Aucouturier:

Creemos que este tipo de intervención está indicada para niños y niñas, chicos y chicas que presentan alguna alteración en su desarrollo madurativo.

Observando las acciones del niño-niña, que se van a manifestar a través de su cuerpo y de su movimiento, nos dan información del momento madurativo en el que está a nivel motriz, cognitivo y afectivo, así como sus bloqueos, fijaciones, fragilidades, miedos o cualquier tipo de alteración que dificulte el desarrollo armonioso de su personalidad.

Partimos del vínculo con el niño-niña como la herramienta fundamental de transformación.

atencion-temprana

¿Para quién?

Al Centro acuden niños y niñas con diferentes dificultades en su desarrollo, tales como: retrasos madurativos o desarrollos atípicos, agitación o inhibición motriz, prematuridad, trastornos del vínculo y/o adopción, trastornos generalizados del desarrollo, trastorno de espectro autista, trastorno con déficit de atención con o sin hiperactividad y otros síndromes.

También acuden aquellos que con o sin diagnóstico, encuentran una dificultad en su proceso de vida, algunos ejemplos:

  • .. que se muevan por el espacio de una manera agitada y con dificultad para detenerse o que se muestran inhibidos, que están mucho tiempo quietos y no hacen ruido.
  • .. que busquen sitios compulsivamente para encerrarse, meterse…
  • .. que su relación sea invasora no pudiéndose ajustar al otro. O por el contrario juegan solos, les es muy difícil jugar acompañados.
  • .. que agreden y a menudo rompen cosas y se enfadan fácilmente o son agredidos de manera habitual.
  • .. que no quieren que se les toque y con dificultad para establecer un contacto corporal o que necesitan mucho contacto físico.
  • .. con un tono corporal rígido y poco plástico, con dificultad de equilibrio y movimientos rígidos. Y por el contrario, con un tono corporal blando, hipotónico, con movimientos poco armónicos.
  • .. muy atrevidos o temerarios que no miden sus capacidades o con miedo a moverse.
  • .. que repiten siempre las mismas cosas sin permitirse el cambio, que juegan siempre a lo mismo.
  • .. que aceptan muy mal o que no aceptan que se les diga ¨no¨, o se les haga esperar, con dificultad para aceptar la frustración.
  • .. que manifiestan claras dificultades de escuchar o atender a lo que se les dice.
  • .. con una capacidad imaginativa muy pobre a la hora de jugar o con un mundo de fantasía muy invasor.
  • .. que son demasiado autosuficientes, o con falta de autonomía.
  • .. con muchos miedos, angustia, dificultad de separación; falta de confianza en sí mism@, …
  • .. con alta sensibilidad a todo lo que tenga que ver con los sentidos, el ruido, olores, piel, …

Individual - Pareja - Pequeño grupo

En un inicio se trabaja con un único niño-niña dentro de la sala de psicomotricidad favoreciendo la relación privilegiada y significativa con la Psicomotricista (creando vínculo, relación, conociendo al niño-niña, comprendiendo su momento evolutivo, sus necesidades …).

Para después ir hacia una terapia psicomotriz en pareja o en pequeño grupo de tres o cuatro niños y niñas máximo, donde aparece la interacción grupal, la relación con otros iguales, con el acompañamiento de la Psicomotricista como figura de apoyo.