Jugar para los niños y las niñas es como hablar para los adultos.
Al jugar elaboran y proyectan su mundo interior hacia el exterior, pudiendo así expresar lo que ven y como lo ven, lo que sienten y necesitan experimentar…
A través del juego exploran, crean, resuelven problemas y dificultades, desarrollan el lenguaje, comprenden el mundo y los roldes sociales, aprenden a comunicarse, etc…
El juego lo consideramos de gran importancia en estos momentos donde escasea tanto el JUEGO LIBRE y ESPONTANEO en el desarrollo infantil, y nuestra disponibilidad para aceptar y compartir esos juegos, dentro de un marco apropiado y proporcionado por un adulto, donde los límites, el tiempo, el material, el espacio y la actitud corporal, son la base del hacer del/ la psicomotricista para crear un espacio de seguridad.

































