Ampliamos la mirada con un enfoque sistémico, herramienta que nos ayuda a entender a las personas teniendo en cuenta los contextos en los que vive.
Al incorporar la presencia del sistema familiar, se tiene una visión más amplia y nos embarcamos en un camino común.
En nuestro trabajo se incluye a los padres y madres, estén presentes o no, y a los diferentes sistemas que rodean a los niños y niñas (escuela, …), porque sabemos que no podemos trabajar con los niños y niñas sin sus progenitores, sino con ellos.
Detrás de un niño-niña siempre hay unos padres-madres y unos abuelos-abuelas, y el niño y niña es parte de esa historia.










